El shuffleboard, también conocido como juego de discos, apareció por primera vez en el siglo XVI en las tabernas de Gran Bretaña y gozaba de gran popularidad. Su nombre original era «Shove a penny», que significa «empujar un penique», ya que esa era la esencia del juego. Los jugadores debían lanzar monedas con el objetivo de acercarlas lo más posible al borde sin que se cayeran. El juego gozaba de gran popularidad mucho más allá de los bares. De hecho, los miembros de la aristocracia encargaban la fabricación de mesas de shuffleboard para sus casas. Considerado un juego de azar, fue prohibido por el rey Enrique VIII.
El juego llegó a Estados Unidos a principios del siglo XX y experimentó un auge hacia los años 50, tras la Segunda Guerra Mundial. Los soldados jugaban muchísimo a él. El interés por este juego comenzó a decaer a partir de los años 70, sobre todo con la llegada de nuevas actividades como la televisión. Sin embargo, jugadores de todo el mundo siguen reuniéndose para disputar competiciones de alto nivel.